El empate del pasado Sábado ante el Sporting de Gijón fue un tremendo jarro de agua fría que dejó al equipo temblando. Un resultado inesperado, no se a que punto justo y que pone al equipo zaragozano en una situación clasificatoria complicadísima.
El Real Zaragoza llegaba al primero de los 2 partidos consecutivos que el conjunto afrontaba en La Romareda con el objetivo absoluto de intentar conseguir 2 victorias en estos 2 partidos. De ello iba a depender en buena medida la tranquilidad del conjunto zaragozano en las próximas jornadas.
El partido comenzó en su primera parte siendo un encuentro bastante anodino donde apenas pasó nada y donde ambos conjuntos sí contaron con ocasiones sueltas de peligro. Una primera parte que como digo no fue demasiado atractiva para el espectador dio paso a una segunda parte donde el Real Zaragoza parecía volver a dar señales y que encarriló el partido con un soberbio golazo de Mario Soberón quien parecía que volvía a ser el jugador que tan buen inicio de temporada tuvo. Resultado a favor y gol de Mario Soberón. Una combinación más que adecuada.
Sin embargo, para no variar, la cosa terminó empeorando. El Real Zaragoza aunque sí parecía tener controlado el partido no pudo ni supo rematarlo para, cuando ya parecía que llegaba a su fin y que por fin llegaba una victoria, el Sporting hizo el empate.
El gol del Sporting fue un golpe definitivo. El Real Zaragoza se desmoronó por completo con el gol del conjunto asturiano y, de haber durado más el partido, sin lugar a dudas habría salido derrotado.
La situación del conjunto zaragozano es muy muy delicada. Durante muchas jornadas (demasiadas) hemos visto deambular a este equipo y, sin darnos cuenta, los puestos de descenso han ido acercándose peligrosamente. Ahora, con los puestos de descenso tan cerca, es momento de una reacción inmediata.
Lo verdaderamente preocupante es que este equipo esta muerto. Pese a que Miguel Ángel Ramirez cambió el discurso tras el partido en Granada y está cambiando tanto su actitud como el planteamiento del equipo. Sin embargo la cosa no ha surgido efecto y todavía no ha podido o no ha sabido hacer que este equipo remonte el vuelo.
Lo mejor que le puede suceder al Real Zaragoza es salvarse cuanto antes, que termine la temporada y renovar nuevamente todo el equipo desde el director deportivo (cuyo trabajo en estos dos últimos años deja mucho que desear) hasta buena parte de la plantilla. No veo más solución que repetir, nuevamente, la misma historia de siempre.
El Real Zaragoza recibirá este Sábado al Eldense en La Romareda con la total y absoluta obligación de ganar. No queda otra y no hay más lecturas. Solo vale ganar. Mirar la clasificación no va a servir nada más que para generar aún más nerviosismo en el seno zaragocista.
La situación es límite y el equipo en absoluto esta capacitado para afrontar con garantías un reto así. Pero no queda otra que hacerlo. No hay más. El Real Zaragoza se juega la categoría en estas jornadas y perderla sería un absoluto debacle que bajo ningún concepto puede suceder.
Por Cuñao.