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En tierra fértil - La crónica

Por Arrua10
En tierra fértil - La crónica
Foto: Miguel Fernández - El Periódico de Aragón
El Real Zaragoza sufre para vencer 3-4 al Torremolinos gracias a una actuación estelar de Jaume Jardí, autor de dos goles y dos asistencias.

Juventud Torremolinos, 3 – Real Zaragoza, 4

En tierra fértil

 

   La tarde malagueña nos regaló un partido enloquecido en el que el vencedor fue el equipo que cuenta con el mejor jugador. No fue una victoria apoyada en un plan ni en un sistema sino en el talento de un futbolista capaz de meter (casi) dos goles y asistir otros dos: Jaume Jardí.

 

   La alineación presentó varias novedades, como la titularidad de Sangalli, Pereira y Ademo, además del retorno de Jardí al extremo derecho. Ibai elaboró una propuesta basada en el control del juego interior y la presión alta, pero el Real Zaragoza es un equipo perezoso. Le cuesta un mundo alcanzar una velocidad de crucero razonable y eso conlleva peligro. Ayer se vió muy pronto, en el minuto 7, cuando el equipo andaluz convirtió un gol afortunadamente revisado y anulado por fuera de juego.

 

   Malas señales nublaban el fútbol de los aragoneses, incapaces de interpretar adecuadamente los tres mandamientos del entrenador “IQC”: intensidad, querer y crecer. Y no solo eso, sino que ni siquiera este serio aviso sirvió para despertar de su aturdimiento a los ayer tomates. Los laterales no funcionaron y tanto Pereira como Sangalli sufrieron mucho a sus espaldas. El primero por mala colocación; el segundo, por falta de brillo físico. 

 

   El partido a partir del minuto 15 comenzó a tener un tinte más zaragocista. Más posesión, más circulación, sobre todo por la participacion de Ander, y más incursiones, siempre a cargo de Vadillo. Pero sería por la banda derecha, con el nombre de Jaume Jardí cosido a los pespuntes de ese sendero, por donde vendría el primer gol. El extremo catalán se ajustó el balón a la bota, dibujó una afilada diagonal y se sacó un chut combado que acabó golpeando en el poste derecho de Cuenca. El cuero rebotó en la espalda del arquero y entró. La fortuna sonrió al león.

 

   Ese gol fue la bocanada de aire fresco que confirmaba las posibilidades del Zaragoza. A los dos minutos, un córner botado por el propio Jardí lo remató de cabeza Diego González. Impecable el saque, impecable el cabezazo. El resultado abría la puerta a la ilusión y anunciaba una victoria posible.

 

   Eso, la certeza del éxito, cabe en cualquier equipo del mundo que se adelante de forma tan abrupta y nítida, pero esto es el Real Zaragoza, hermano. El Torremolinos se acercó al área visitante en el minuto 50, poco antes del descanso, y en una jugada muy torpe el árbitro decretó penalty por mano de Diego. Muy discutible, pero indiscutible. El 1-2 se quedó en el marcador segundos antes de irse a la caseta.

 

   Ibai volvió a tomar en el intermedio una decisión similar ala que adoptó ante el Antequera: movió el banquillo en un 40% para ingresar en el campo a Saidu y Ureña por Pau y Vadillo. Este paso sorprendió, pues obligó a modificar el armazón. Al parecer pretendía ganar en presión alta con la presencia del ghanés, manteniendo el centro del campo con Ander y Ademo. 

 

   El Zaragoza entró mejor a esta segunda parte y así, una bien trenzada jugada con Jaume Jardí como servidor de lujo acabó con un cabezazo de Delgado que no encontró puerta por poco. Era la primera acción de mérito de la temporada del delantero andaluz. Pero en este momento comenzó el camino de espinas para el equipo del Ebro. Ander notó un dolor y pidió el cambio. Poco después sería Diego el sustituido, en esta ocasión por Barrachina. ¿Lesión? ¿Ajuste táctico? Ibai lo justificó “porque iba muy justo”, expresión que acogería poco después también el cambio de Rubo por Tachi. En medio, la joya: una falta directa ejecutada magistralmente por Jaume serviría para lograr el 1-3. De nuevo dos goles de diferencia, una distancia que en muchos casos sería suficiente, pero ya hemos escrito que eso no sirve con nuestro Real Zaragoza.

 

   Esta idea pareció perder aire cuando Jaume volvió a alegrarnos la tarde. Una internada suya por su banda la resolvió con un centro medido de gran valor. El remate de cabeza de Saidu, un ejemplo de potencia y determinación, dio con el balón en la red de Cuenca. Un resultado de 1-4 en el minuto 81 parecía, ahora sí, más que suficiente para afrontar el tramo final del choque. ¿Suficiente? No. Con este equipo y menos en esta categoría nada, absolutamente nada es suficiente. A los cinco minutos, en el 86, Laca remató un balón muerto a sus pies y dos minutos más tarde Ajegun remató de cabeza a placer un centro que nadie supo defender.

 

   Los cimientos del zaragocismo temblaron con un movimiento de 7.3 en la escala Richter y no era para menos. El árbitro alargó el partido ocho minutos, que acabarían siendo diez y en este punto la crónica se pone en modo desesperación. No cabía otra posibilidad que defender la puerta del Carmen con uñas y tacos y dejarse la piel para evitar el empate. Eso habría supuesto un golpe durísimo del que habría sido muy difícil recuperarse. Se consiguió y además, afortunadamente el Zaragoza dispone de un jugador, Jardí, que ayer demostró que puede ser determinante en este proyecto y cuya aportación, de mantenerse en el tiempo, es fundamental. Ahora es el momento de consolidar lo bien hecho y corregir los errores. En el banquillo y en el césped, porque en la grada las cosas siempre se hacen bien. Muy bien. Ayer se volvió a demostrar.

 

FICHA TÉCNICA

 

Juventud Torremolinos (Entrenador: César Arzo):

Cuenca; Prevedini, Krug, Grozdanic, Petersson (Diaby, m. 67); Climent (Dorgu, m. 68), Kaptoum, Brandes; Nico (Dominique, m. 28), Dioni y Cristian.

 

Real Zaragoza (Entrenador: Ibai Gómez):

Westerveld; Sangalli, Iranzo (Tachi, m. 72), Diego (Barrachina, m. 61), Pereira; Ander Herrera (Terrer, m. 54), Ademo; Jaume Jardí, Pau Sans (Saidu, m. 46), Vadillo (Ureña, m. 46) y Delgado.

 

Árbitro: Joaquín Béjar Caballero (Comité Murciano)


Tarjetas y Amonestaciones

 

Tarjetas amarillas

 

  • Juventud Torremolinos: Brandes (45'+9'), Diaby (72’) y Ajegun (97')
  • Real Zaragoza: Pau Sans (43'), Diego González (45'+8'), Delgado (87') y Tachi (90').

 

Tarjeta roja

 

  • Real Zaragoza: Alberto Belsué (90')

Goles: 0-1, m. 35, Javi Cuenca (pp); 0-2, m, 38, Diego; 1-2, m. 45+ 9, Dioni (p). 1-3, m. 64, Jardí; 1-4, m. 80, Saidu; 2-4, m. 85, Iván Laka; 3-4, m. 88, Rodri.

 

CALIFICACIONES

 

Westerveld: 1. Inexacto e inseguro.

Sangalli: 2. Manejó bien la banda pero le castigó el físico.

Rubo: 4. Seguro y eficaz en el corte.

Diego: 4. Lee perfectamente cada jugada. Esencial.

Pereira: 1. Débil en defensa y escaso en ataque.

Ander: 2. Mientras estuvo, condujo al equipo.

Ademo: 3. Serio y cumplidor. Buen ancla.

Jaume: 5. Impecable. Dos goles y dos asistencias. Partido excepcional.

Pau: 1. Incierto y desubicado.

Joaquín: 1. Salvo un cabezazo, no contribuyó.

Vadillo: 3. Incisivo, atrevido y certical.

Saidu: 3. Potencia y osadía. Además, goleó.

Ureña: 1. Oculto en carreras insustanciales.

Lucas: 3. Asumió su papel y lo interpretó.

Barrachina: 1. No entró en el partido.

Tachi: 1. Cometió errores y se vio superado.

 

por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello