Real Zaragoza, 2 – Villarreal "B", 2
Empate de alabastro
Lo conseguí. Resistí la tentación de abandonar el partido cuando quedaban cinco minutos y el marcador señalaba 0-2. Lo conseguí. Hice caso a mi corazón y contuve la respiración sabiendo que podía ocurrir. Lo conseguí. Tuve fe y la vida me dio la razón. El Real Zaragoza completó ayer un partido desigual ante un rival de muchos quilates que lo tuvo arrinconado en el callejón del fútbol enérgico, pero al que logró desactivar a base de alma y pasión.
Ibai afrontó el partido con una novedad esperada: juntó en el terreno de juego a Rubén y Ander por primera vez en la temporada. No sabemos si por convicción o porque se rompió Lucas, pero esa sociedad no cristalizó en un buen arranque del partido. El Villarreal B tiene en nómina a un nutrido grupo de buenos futbolistas —muy buenos, incluso— y su energía y su portentosa capacidad para disputar todos los balones con la potencia de un misil obligó al Zaragoza a contentarse con amortiguar los embates de su rival.
El líder hizo gala de su condición con unos primeros treinta minutos primorosos. Con posesiones inteligentes y una intensidad admirable, pusieron a los aragoneses en varios aprietos. Incluso llegaron a marcar, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. También llegaron a reclamar un penalti por mano de Rubo, pero la revisión anuló el castigo.
Lo mejor por parte del Real Zaragoza llegó en el tramo final de la primera parte. Hasta el minuto 30 el balón era amarillo. La conexión, necesaria, entre Ander y Rubén no se dio y únicamente a base de balones largos logró inhabilitar el juego del Villarreal. A ello contribuyó Ademo: cuando se hizo con el espacio, su potencia física y su buen manejo del balón fueron argumentos suficientes para equilibrar el partido.
A él se sumó Ureña, que logró encontrar momentos para el desafío, lo que propició una mejor circulación. Ese ecosistema, más luminoso, permitió que se produjeran algunas ocasiones que no se concretaron por muy poco. Anotamos dos: un cabezazo de Diego al larguero y un magnífico chut de Jaume que desvió Kinareikin. Había partido.
Volvieron los equipos al terreno del Ibercaja con los ánimos encendidos. Los groguets, con la misma chispa y desvergüenza futbolística de la primera parte. Su velocidad hacía mucho daño y así ocurrió que volvieron a batir a Westerveld, pero de nuevo el gol fue anulado. El Zaragoza estaba jugando con fuego y la inquietud se apoderó del zaragocismo.
Con las líneas muy adelantadas, cada pérdida era un volcán en erupción. Rubo sufría y Sangalli se multiplicaba para evitar cualquier destrozo. Sin embargo, no fue suficiente. Poco después de que Ibai sacudiese el partido con el triple cambio de Pau, Tobajas y Vadillo por Ander, Ureña y Espiau, el Villarreal confirmó su amenaza. Una pérdida en la línea de tres cuartos permitió a Gaitán recoger el balón y ponérselo, con un sedoso pase con el exterior, a Alberto García. En el mano a mano, el goleador castellonense es letal.
Entrábamos en aguas oscuras. El Villarreal se hizo un poco más grande. Pasaron apenas seis minutos para que Eneko centrase magistralmente una falta para que Álvaro García, de volea, fusilase a Westerveld. Era un 0-2 muy doloroso que en otros tiempos habría sido anuncio de derrota y caída en el desánimo, pero este Zaragoza lanza señales que no hablan de brazos caídos.
Un penalti cobrado por Saidu en el minuto 85 fue la puerta a la esperanza. El equipo no se había hundido y la joven sangre de la cantera, completada con la presencia del ghanés y la participación de Joaquín, fue la explicación a la perseverancia de los blanquillos. Penalti lanzado por Jaume, que necesitó de un segundo remate porque el lanzamiento original lo rechazó Kinareikin. Era una luz en medio de la nuei d’almetas. Poco después, un balón colgado con picardía por Pau acabó en la red con un testarazo antológico de Diego González. Gol de triple significado: era el empate, representaba el valor de la rasmia y lo logró un villarrealense de alma y corazón.
El partido había llegado al punto de justicia que se merecía. Así y todo, aún tendríamos que ver la expulsión de Tobajas por segunda amarilla. Un final que no afearía la sensacional actuación del zagal de Las Fuentes, autor de varios gestos de gran calidad. El equipo hizo posible lo que parecía imposible: equilibrar un choque que a poco del final estaba perdido y que, sin embargo, acabó con el fuego levantino para mantener la ilusión de una afición que sigue creyendo.
FICHA TÉCNICA:
Real Zaragoza: Westerveld, Sangalli, Iranzo, Diego González, Escudero (Delgado 71'), Ander Herrera (Tobajas 58'), Ademo, Rubén Díez (Saidu 79'), Jardí, Ureña (Pau Sans 58') y Espiau (Vadillo 58').
Entrenador: Ibai Gómez
Villarreal B: Kinareikin, Arnau, Álvaro García, Eze, Eneko, Pascual (Aymán 86'), Cheikh, Viveros (Bonafé), Gaitán, Barattucci (Fofana 77') y Alberto García (Alcaide).
Entrenador: David Albelda
Goles: 0-1 Alberto García 63', 0-2 Álvaro García 69', 1-2 Jardí 85' y 2-2 Diego González 94'.
Árbitro: José Antonio Palomares (Comité Andaluz)
Tarjetas y amonestaciones
Real Zaragoza: Rubo (7’), Escudero (44’), Tobajas (74’ y 97’, comporta tarjeta roja)
Villarreal B: Chukwama Eze (82’)
CALIFICACIONES
Westerveld: 3. Buen partido, sobre todo con los pies.
Sangalli: 4. Importante. Estuvo en todas y siempre bien.
Rubo: 2. Sufrió con la velocidad del rival.
Diego G.: 5. Inmenso en todas las facetas.
Escudero: 3. Muy trabajador y comprometido.
Ander: 2. Le dio el tempo adecuado al equipo con su saber estar táctico.
Ademo: 4. Amplificó su presencia y sostuvo al equipo.
Rubén: 3. Le costó, pero cuando entró al partido aportó textura.
Jaume: 4. No rebla y su participación siempre suma.
Espiau: 2. Muy bien sujetado por la defensa. No tuvo margen de maniobra.
Ureña: 3. Estuvo en su papel de agitar la defensa contraria.
Pau: 3. Inquietó a sus pares y dio la asistencia del empate.
Tobajas: 4. Su inteligencia y técnica, notables.
Vadillo: 4. Rápido, incisivo, peligroso.
Saidu: 3. Su músculo y vigor, necesarios ayer.
Joaquín: 2. Discreto en su papel de referencia en ataque.
por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello