El mar me espera La mañana aullaba al vacío como una noche huérfana y ni la lluvia se atrevía a presentarse con convicción en el césped de la Romareda más triste de los últimos años cuando un balón desorientado ha caído a los pies de un volunta
Y de las sombras sales tú Cuando mis manos sean lentas y mi mirada apenas sea capaz de distinguir la línea del horizonte espero poder encontrar las palabras necesarias para escribir el relato de una época en la que nuestro Real Zaragoza zarandeó su hi
Bajeles de negras velas El fútbol da, en ocasiones, segundas oportunidades, pero no siempre derrama gratuitamente gramos de generosidad a quien no lo merece. Hoy se ha cerrado el puño de la amargura sobre este cuerpo macilento que un día fue glorioso y
Aguijonazo a la desidia Hemos caminado bajo el sol oscuro de la derrota tanto tiempo que la luz que ha entrado en nuestra casa este mediodía de febrero casi nos ciega. Hemos dormido tantas noches bajo estrellas negras que esta luna llena que hoy nos visi
Entierro de Segunda Este Real Zaragoza ya no respira. Han sido muchos los boca-a-boca que se le han aplicado, a veces por expertos, las más de las veces por inadecuados reanimadores que ya no saben dónde encontrarle el pulso a un equipo inánime, exang�
Ensayar la vida La noche es un poco más luminosa después de haber bebido el amargo cáliz que supone jugar un partido de fútbol ante el Real Madrid en el Bernabéu y, sin embargo, tener la sensación de que un frágil y endeble hilo de vida aún susten
A orillas de Río Seco Empatar fuera de casa y lograr la victoria en el hogar es la media británica que garantiza el éxito de cualquier equipo en condiciones normales. Sin embargo, en nuestro caso lo de hoy no es una buena noticia. Ni siquiera aunque se
A por el mar El partido de ayer enfrentaba al Real Zaragoza y al Getafe. La Romareda presentaba un magnífico aspecto, con la mejor entrada de la temporada. El resultado final fue 1 – 1, con goles de Lanzaro y Rafa. El árbitro fue Mateu Lahoz. Mal. En
¿Cómo saber de nuestra desdicha? Duele recibir al Dolor cada semana. Duele abrirle la puerta a la Nada, esa aborrecible compañera que se ha quedado a vivir entre nosotros sin que ningún viento tenga fuerza para barrerla de nuestro corazón. Duele esco
¿Hasta cuándo, desventura? ¿Qué escribir de un partido que en sus siete primeros minutos ya ha vivido tres “mano a mano”, siempre a favor del mismo equipo? ¿Qué escribir de un partido que nos ofrece un vendaval de ganas, calidad, intensidad y ta