Nadie es mejor que nadie Pues bien. Recojamos nuestras armas y bagages y dediquémosle una última mirada al campo de batalla en el que yacen nuestros guerreros, exhaustos. Busquemos el horizonte hacia el que deberemos dirigir nuestros pasos y roguemos po
Las cañas fueron lanzas; el barro, tumba El fulgor de la victoria de la semana pasada se ha apagado con tal prontitud que aún no hemos tenido tiempo de saborear su dulzura cuando ya nos invade la amargura de una nueva derrota. La de esta tarde blanda, l
¡A vuestra salud! La tarde nos ha mostrado su más cálido y jugoso gesto, aquel que el zaragocismo necesita cuando se enfrenta al At Osasuna. Un equipo otrora hermano y hoy enemigo sangriento con el que desplegamos nuestra ira nunca explicada y del que
Negra la hierba crece Jugar al fútbol es una actividad humana que requiere de talento, esfuerzo, solidaridad y generosidad, cualidades que ayer se fueron de vacaciones para dejar abandonados y huérfanos a los jugadores del Real Zaragoza en su enfrentami
No llegamos a tiempo La frase de la temporada, hasta el momento, la pronunció Jiménez después del partido contra el Real Valladolid: “No llegamos a tiempo”. Y sigue teniendo todo el sentido del mundo. A este Real Zaragoza le falta tiempo para ensam
Hora llana de verano Si la fe mueve montañas ayer el Real Zaragoza cambió de sitio la Pica d’Estats y la puso mirando a Cuenca. Si un partido como el que jugó frente al Espanyol lo consiguió ganar es que este grupo, y su comandante por encima de tod
No te fíes de la noche Poder contemplar esa luna suave y sultana que se colgaba anoche sobre el cielo zaragozano fue lo mejor que nos pasó a los zaragocistas que acudimos a la Romareda para ver cómo se nos rompía la sonrisa que aún permanecía fresca
Todo lo que vale es mi horizonte abierto Ya está. Ya se asoma el futuro ante nuestras limpias miradas. Ya nuestra fuerza de espíritu ha clausurado los espacios que antes eran abismo y Hades. Y las olas, amorosas y fértiles, acarician la espalda de este
El sueño de tantos amores Cuando Ángel Lafita ha estrujado entre sus manos la camiseta blanquilla y ha besado su escudo repetidas veces en medio de un lago de lágrimas largo tiempo acunadas en su corazón, algo se ha roto en el cielo zaragocista. En el
Pido la fuerza de poder vivir Hubo un tiempo en que pude escribir que la afición del Real Zaragoza es como un mar de lealtad. Pude decirle al viento que la afición, esa mujer hecha de emociones encendidas y pasiones rojas como el fuego, sigue tejiendo y