
Lento pero llega Ayer hice algo que no he vivido en los últimos diez años: vi el partido que jugó el Real Zaragoza en diferido, como esos ciudadanos que viven en el mundo de las cajas B. No es una buena experiencia, pues se sufre igual o más que cuand

La salvación, tacita a tacita Otra vez el folio en blanco. Otra vez el endiablado desafío de construir un relato cuyos protagonistas fracasan. Otra vez el regalo envenenado, el derrumbe de las murallas de nuestra herida esperanza. Una noche que debía h

Asoma el abismo El Real Zaragoza fue ayer un equipo de torpe aliño indumentario. Un equipo al que se le cae sobre el babero el líquido que sorbe y que no sabe digerir ni el más mínimo contratiempo. Ante un grupo ortodoxo, firme y razonablemente ordena

La delgada línea azul Pocas veces el zaragocismo ha podido sentir el vacío de una forma tan radical como ayer en la Basílica. Del paraíso de la primera parte al infierno de la segunda mitad. De la deliciosa ambición de los primeros 45 minutos a la de

Queda limpio el camino El terreno de juego de Anduva es más grande que el de la Romareda y Miranda es un pueblo enamorado de su club de fútbol. Son dos detalles que, seguro, César Láinez tuvo en cuenta a la hora de preparar el partido. Además, había

Ángel de oro Gran noche. Flotaba en el ambiente una inquietante sensación de abismo contenido y en ese contexto afrontó el Real Zaragoza el partido frente al Real Mallorca. Y lo hizo desde su condición de equipo perfilado y definido, equipo que ahora

Punto de plástico La capacidad que tiene el Real Zaragoza para desandar caminos es extraordinaria. Y preocupante. En la tarde de ayer, frente al Almería, se repitió la película. En apenas ocho minutos consiguió adelantarse en el marcador con d

Si poco es suficiente La Basílica es sabia. Su césped ha acogido el brillo de centenares de jugadores mágicos. Cada uno de ellos ha hecho que tengamos un gusto especial por el fútbol inteligente, maduro, esculpido con cinceles de extrema belleza. Por

Palmeras en el corazón Magnífica victoria. No hay nada como un 0-3 en campo contrario para despejar los nubarrones y acariciar el aroma de la calma tan necesaria para el zaragocismo. Tres goles como tres soles que cumplieron la función salvífic

Negra tengo el alma El partido que ayer disputó el Real Zaragoza pasará a los anales de la historia. Por vergüenza, por dolor, por humillación. Por abismo, por acantilado, por fosa abisal. Si el zaragocismo mira hacia abajo comprueba que bajo sus pies