
Y el rayo cesó Tras cuatro temporadas vagando por los áridos desiertos que conforman el continente de la segunda Divisón, ya podemos escribir dos ideas que son tan verdad como el infierno que nos cobija. Una: aquí el que no corre y se deja el alma dur

Qué frío es el infierno Las tropas de Al-Musta-in II llegaron en 1096 desde Zaragoza a combatir en la batalla de Alcoraz donde fueron derrotados estrepitosamente por Pedro I. Y muy cerca de ese lugar ayer los guerreros de Rubí destrozaron a las deshila

En proceso Ayer el cierzo no nos trajo la victoria, sino que se llevó parte de nuestra ilusión. No fue un viento generoso, sino un ladrón feo y mal encarado. Fue una jornada de pie cambiado, de gesto torcido, como ese amigo que no te miente pero tampoc

Honrar La Copa pensando en La Liga 13 trofeos del torneo del KO se reunieron en el viejo municipal para presenciar el partido entre dos históricos del fútbol español. El Valencia, dirigido por el ex técnico blanquillo Marcelino García Toral y colíde

Nervios en Nervión No es suficiente. Nunca lo es. Mira que se había hablado a lo largo de la semana de que el partido ante el Sevilla At era un choque trampa, de esos que parecen una cosa pero luego se convierten en algo totalmente distinto. En tertulia

El Cielo nos espera La Basílica lució ayer hermosa y galana. Acogió un partido de fútbol enorme, de esos que aprietan el corazón y dejan exhausta el alma. Lo fue antes del pitido final, cuando Zaragoza y Aragón entero suspiraban porque llegase el mo

Gigantes en crecimiento Confieso que escribo esta crónica después de celebrar el día grande de nuestras fiestas queridas. He preferido disfrutar de mi gente y guardar por unas horas en el cajón de nuestra alegría las sensaciones que este Real Zaragoz

El Moncayo, el dios que nos ampara Estos Pilares pueden ser memorables. Primero el pregón de Kasie-O y luego el bonito partido que el Real Zaragoza nos regaló. ¿Qué mejor comienzo de fiestas puede pedir un zaragocista? ¿Qué más cosas buenas podemos

Ganaremos El Carlos Tartiere es un estadio duro, rocoso y poco amable con el adversario. Tanto como el fútbol que plantea el entrenador del Real Oviedo, nuestro bien conocido Anquela. Sus equipos, ya lo sabemos, practican un fútbol de masa fornida y poc

Nos conoce, nos conoce La noche de ayer quedará marcada a fuego y silbato en la historia zaragocista como un ataque al corazón de un club grande y señor. Y como una agresión a una afición humilde y humillada por tirios y troyanos. Estábamos acostumb