Real Zaragoza 1 - 2 Mirandés | Crónica
Lanzas rotas Ya ha llegado ese momento que tanto temíamos. El momento del derrumbe, de la desorientación, de la incapacidad, de l...
Lanzas rotas Ya ha llegado ese momento que tanto temíamos. El momento del derrumbe, de la desorientación, de la incapacidad, de l...
Hace falta valor Muy pocas veces una victoria ante el rival más débil puede tener tanto valor como la que obtuvo ayer el Real Zar...
Minúsculo equipo Pero, ¿qué broma es esta? ¿Qué ha ocurrido para que el zaragocismo se despierte en este pozo de abulia y descont...
Duelo con todo No hay peor cuña que la de la misma madera. Lo digo por lo que lo digo y me duele. Algo así sucedió en el partido ...
Nadie quiere la noche UUn Nàstic correcto en su esfuerzo y talento le ha dado un baño mediterráneo a un Real Zaragoza escaso de i...
El dolor es fugaz Un Real Zaragoza joven y deconstruido afrontó ayer un partido que pudo haber convertido al equipo aragonés en p...
Imagina que hay fútbol Un partido de fútbol puede tener una cara y una cruz. También una cara oculta y varias cruces. Esto último...
Moneda de tres caras Un partido de doble cara y mala solución, fuese el resultado que fuese, dio con los huesos de Popovic en la ...
Sin destino Dos palabras definen la situación del Real Zaragoza: enredar y enredarse. Siendo dos verbos que se parecen tanto no s...
Herida de otoño El Real Zaragoza mostró ayer su rostro más débil y desprotegido, ese que nos traslada a épocas muy recientes en l...
No cabe duda El fútbol es un estado de ánimo y vive abrazado a las sensaciones. SI aceptamos eso, podemos decir que el Real Zarag...
Bendita intensidad En el fútbol hay algunas verdades que pocos se atreven a refutar. Una de ellas habla de la importancia de cons...