Real Oviedo 0 - 0 Real Zaragoza | Crónica
Lento pero llega Ayer hice algo que no he vivido en los últimos diez años: vi el partido que jugó el Real Zaragoza en diferido, c...
Lento pero llega Ayer hice algo que no he vivido en los últimos diez años: vi el partido que jugó el Real Zaragoza en diferido, c...
La salvación, tacita a tacita Otra vez el folio en blanco. Otra vez el endiablado desafío de construir un relato cuyos protagonis...
Asoma el abismo El Real Zaragoza fue ayer un equipo de torpe aliño indumentario. Un equipo al que se le cae sobre el babero el lí...
La delgada línea azul Pocas veces el zaragocismo ha podido sentir el vacío de una forma tan radical como ayer en la Basílica. Del...
Queda limpio el camino El terreno de juego de Anduva es más grande que el de la Romareda y Miranda es un pueblo enamorado de su c...
Ángel de oro Gran noche. Flotaba en el ambiente una inquietante sensación de abismo contenido y en ese contexto afrontó el Real Z...
Punto de plástico La capacidad que tiene el Real Zaragoza para desandar caminos es extraordinaria. Y preocupante. En la tard...
Si poco es suficiente La Basílica es sabia. Su césped ha acogido el brillo de centenares de jugadores mágicos. Cada uno de ellos ...
Palmeras en el corazón Magnífica victoria. No hay nada como un 0-3 en campo contrario para despejar los nubarrones y acarici...
Negra tengo el alma El partido que ayer disputó el Real Zaragoza pasará a los anales de la historia. Por vergüenza, por dolor, po...
Sí, es una mierda Sí, José Enrique: es una mierda. Es una mierda sentir tu estómago doblarse de dolor cada vez que el equipo te a...
El Moncayo miró al Este Voy a ser incorrecto. Muy incorrecto. El partido que ayer jugó el Real Zaragoza no fue mejor que el que d...