Real Zaragoza 0 - 0 R Oviedo | Crónica
Frondoso carbayu No es país para amnésicos. El zaragocismo vive enredado en sus contradicciones. Atrapado entre el recuerdo de los...
Frondoso carbayu No es país para amnésicos. El zaragocismo vive enredado en sus contradicciones. Atrapado entre el recuerdo de los...
Todos estos lamentos Haciendo leña de este árbol que se nos cae, podríamos hacer un apaño de aquel famoso “Soy España. ¿A qué quie...
Aquí hay que echarle valor El Real Zaragoza y el zaragocismo recibieron ayer un durísimo golpe. Su derrota ante la SD Eibar por 2-...
Moverse un poco, maños El tranvía de Zaragoza, en Pilares, no empieza lo que acaba. Durante varios días ve fragmentado su recorrid...
Yo sabré vencer Cuando un entrenador desnuda las carencias de su equipo a pesar de haber salido victorioso quiere decir que algo n...
Cierzo detenido Otra más. Otra decepción la que vivió ayer la sufrida afición zaragocista. Otro tropezón que sabe a descarrilamien...
Olas en el puerto En Ferrol pasan pocas cosas. Al menos, no tenemos noticias de ellas. Tampoco de lo que hizo el Real Zaragoza en ...
Esa extraña igualdad El Real Zaragoza ha vivido unos días mareados, arrebatados por las olas de viento contrario que provocaron la...
La mirada aún más alta ¿Quién dijo que el fútbol es bello por sí mismo? ¿Quién nos hizo creer que cabe la hermosura aunque la vict...
La victoria que no cesa Hay pocas certezas en el fútbol. Se podría decir que ninguna. Un balón parado, un penalty, una expulsión. ...
Hermosa Esta es una crónica que se escribe con “a”. En ella, estimada persona que nos lees, solo encontrarás palabras adjetivas y ...
El calor de la victoria Calor. Hace mucho calor en el corazón del zaragocismo. Los latidos del león retumban aún en las cúpulas de...