De un tiempo a esta parte se oye por la megafonía del Ibercaja Estadio una locución que viene a decir que la historia del Real Zaragoza se a construido desde el respeto.
En vista de todo lo sucedido ese mensaje debería de calar en todos y cada uno de los responsables del Real Zaragoza comenzando por el propietario Jorge Mas y terminando por el último consejero. Porque es una falta de respeto a la ciudad, a la afición y a la historia del Real Zaragoza que el conjunto blanquillo esté a horas de consumar su descenso a Primera RFEF.
La derrota del pasado Domingo en el Ibercaja Estadio ante un Sporting de Gijón que, sabedor de que no tenía nada en juego, no sé esforzó en exceso, dejo al Real Zaragoza prácticamente sentenciado. Si las opciones antes de ese partido ya eran pocas ahora, directamente, son anecdóticas.
Sabedor de que la última oportunidad de tener alguna oportunidad era el partido ante el Sporting el Real Zaragoza comenzó con una mayor intensidad y buscó el gol encontrándolo en el minuto 23 con un soberano golazo de Saidu y trayendo la esperanza a la afición blanquilla.
Sin embargo, como dice el dicho, poco duró la alegría en casa del pobre. Apenas 6 minutos después, en una jugada puntual de un Sporting que apenas había hecho nada, llegó el empate. Un jarro de agua fría.
Cerca del descanso el drama se desencadenó. Un penalti a favor del Sporting de Gijón señalado por el VAR fue atajado por Adrián. Sin embargo el lanzamiento tuvo que ser repetido al señalarse, de forma muy precisa, una invasión en el área. Un segundo lanzamiento que adelantó al Sporting y que evidenciaba que al Real Zaragoza, aparte de tantas cosas mal hechas, directamente no le salía nada.
Ahí acabó todo. El equipo fue incapaz de reaccionar ante un Sporting que, como digo, se tomó el partido con la tranquilidad de quien no tiene nada en juego. El 1-3 marcado por Amadou en los instantes finales del partido fue la puntilla a un equipo derrotado desde hace mucho.
El Real Zaragoza llega a la penúltima jornada como ultimo clasificado y habiendo perdido la mitad de los partidos de la temporada (21). Una cifra absolutamente demoledora a la par que vergonzosa.
Las opciones son remotas. Lo único que podría mantener con vida al Real Zaragoza es que el conjunto blanquillo ganase a la UD Las Palmas y que el Cádiz no gane en su encuentro ante el Leganés en un duelo directo en la lucha por la salvación. Si el conjunto gaditano consigue la victoria todo acabó para Cultural Leonesa y Real Zaragoza.
A medida que se aproxima el final de campeonato la enfermería del Real Zaragoza, casualmente, sigue engordando. El Yamiq y Mario Soberon son las últimas bajas que obligarán a David Navarro a organizar una defensa inédita. Referente a Mario Soberon quien esto escribe tenía el total convencimiento de que, por lo que fuese, estaría lesionado para los últimos partidos.
El Real Zaragoza afronta en Gran Canaria el partido donde, con mucha probabilidad, descenderá a Primera RFEF. Con un equipo que ha bajado los brazos y que ya está trabajando en el probable escenario que se dará al año que viene.
La UD Las Palmas llega a este partido en plena lucha por asegurar el play off. Siendo quinto clasificado teniendo a Castellón y Burgos 3 puntos por debajo el conjunto canario afronta este partido en su mejor momento como local en varias décadas ya que lleva desde Enero sin perder en su estadio habiendo encadenado 6 victorias seguidas.
El tiempo en la Liga Hypermotion se acaba para el Real Zaragoza. Todo indica que, tras el partido en Gran Canaria, el Real Zaragoza será nuevo equipo de Primera RFEF.
Que puñetera vergüenza.
Por Cuñao