Los verdaderos zaragozistas, los abonados que no reblamos de acudir a la vieja Romareda, aunque implique pasar un frío de cojones (sic) cuando juega el equipo de nuestros amores, debimos ser muy mala gente en otras vidas, pues el rol que la actual Sad no

Califas en la niebla El presente es horrendo, el futuro paupérrimo y el horizonte curvo como el terreno de juego de Oliver y Benji pero nada de eso importa si una canilla oportuna se interpone entre la bota de un jugador zaragocista y la grada del Ligall
Las Palmas 0 – 1 Real Zaragoza En el año 1999, se estrenó la película “Matrix”, entretenida a la par que rompedora en muchos aspectos estéticos, muy imitados a posteriori. Durante el desarrollo de la misma, Morfeo (uno de los personajes) ofr

Creer que creemos Después de cuarenta y cinco minutos doblados por la mitad, a medio camino entre el temblor y la incertidumbre, reconozco que al poco de comenzar la segunda parte sentí estupefacción por el gol logrado por Roger. Todo en muy poco tiemp
El forero Hidalgo es un tipo inteligente y con criterio, por lo menos en lo que he podido leerle. Lo digo porque ya avisó en el anterior de 5 en 5 que la buena racha de resultados de la que le tocó hacer repaso era un espejismo. Por mi parte hace unos a
Real Zaragoza 1 – 0 Girona Desde el desanimante empate de última hora en Riazor el Zaragoza no había hecho más que provocar disgustos a los aficionados; cada fin de semana la humillación ha venido siendo mayor y en el corto espacio de un mes hem

A media sonrisa Victoria por un gol. Gol de Victoria. Gol que nos trae tres puntos y victoria que permite continuar respirando el poco aire que corre por la Romareda. Todo un contrasentido, si sabemos del violento cierzo que azota el valle del Ebro en gen
Jaén 3 – 0 Real Zaragoza Estamos viviendo momentos históricos. Sin duda. Es difícil encontrar aficionados vivos sobre la faz de la tierra que recuerden un momento peor en la Historia del zaragocismo. Llevamos seis años de caída libre, con un de

Aceituneros altivos, olivareros caídos El grado de putrefacción de este equipo llamado Real Zaragoza (que ya es ofensa que estos futbolistas ostenten semejante honor, no se crea usted) es de tal magnitud que resulta casi imposible imaginar que pueda seg

No se puede, no se sabe, no se quiere El alma blanca y azul, hecha amalgama de jirones ensangrentados, cubrió el césped de la Basílica mientras la noche lloraba después de otra dolorosa derrota que el equipo mereció sin posibilidad de explicación. T