Artículos de opinión

Los primeros pasos y sublevaciones

Tras la mayor gesta que muchos hayamos vivido en torno al fútbol español con la consecución de la Eurocopa, el Real Zaragoza levaba anclas y ponía en marcha el motor del barco con el que iba a navegar por los mares de la segunda división. Además en

Las primeras decisiones y rumores

El mes más importante de la Pretemporada, tan sólo eclipsado por el relumbrón de la Eurocopa, hacía ver a los aficionados blanquillos los primeros visos del nuevo Real Zaragoza. El nuevo organigrama técnico, las primeras salidas de contratos no renov

Jugadores de banda

Marcelino viene insistiendo desde el primer día en la necesidad de traer al menos tres jugadores de banda; no solamente el actual mister zaragocista suspira por peones de esta naturaleza, pues la inmensidad de aficionados blanquillos llevamos años echan

Señora

Señora, mucho gusto en conocerla. Fue lo primero que le dije al verla de repente, mientras paseaba por el Paseo de Isabel la Católica. Era la primera vez que visitaba Zaragoza y me hacia ilusión aquel encuentro que tantas veces antes había imaginado.

Lástima

En el verano de 2006 apareció, acompañado del nuevo propietario del Real Zaragoza, Agapito Iglesias, la figura estelar más importante de las últimas décadas zaragocistas, Pablo Aimar. Un jugador importantísimo, de una calidad incuestionable, que hab

Mercenarios NO

La ausencia de Oliveira y Matuzalem a la cita en el club el pasado 4 de julio ha encrespado los ánimos de los aficionados, e incluso los de nuestros ensimismados dirigentes. Sin excusa plausible que esgrimir para no presentarse en Zaragoza, a pesar que s

Toca humildad

Ha pasado ya un mes largo desde el fatídico día del descenso y da la impresión de que se pretende hacer ver que no ha pasado nada, que el Zaragoza sigue en la élite y que el presente y el futuro tienen que ser, necesariamente, magníficos. Pero me tem

Es difícil de explicar

Domingo 18 de mayo de 2008 sobre las ocho y media de la tarde, estoy en un bar viendo el fútbol con los amigos, me giro y apoyo los codos en la barra con las manos en la cabeza agachada, un paisano que está al lado me dice “¡¡¡pero si no pasa nada