
Los Magníficos bendicen el futuro Partido eléctrico al principio y al final, partido unplugged en algunos tramos del viaje. Así fue el choque que ayer vivimos en la Romareda en medio de la negra tormenta que se cierne sobre el futuro de nuestro club. U

Somos Ocurrió. El Real Zaragoza disfrutó en el último segundo del abrazo de la Fortuna para recuperar uno de los tres puntos que estaba a punto de perder. En dos ocasiones había ocurrido lo opuesto: el adversario nos birlaba dos puntos en el suspiro f

El que quiera hoy puede sonreír El Real zaragoza es un equipo que cada día que pasa está más cementado, más unido. Es un equipo que juega a favor del tiempo y que ahora mismo ya comienza a reconocerse y a ser reconocido por los demás. No es un gran

Saber jugar, saber ganar Si hay partidos capicúa este es uno de ellos. Capicúa o simétrico, se puede decir, pues empezó como acabó y en medio disfrutamos de un pliegue como los que identifican a un test de Roscharch. Y puede que eso fuera así por az

No el fútbol sino la victoria Cuatro meses y algunos días después el Real Zaragoza logró ayer una victoria en competición oficial. Trabajada, luchada, deseada. Necesitada. Una victoria que debe aportar calma y serenidad al equipo y a la afición y qu

Granizado de preocupación La tarde comenzó, calurosa, se templó con una veraniega tormenta y acabó helada. Como nuestros corazones. Una tarde indispuesta, equívoca, con las aristas afiladas para producirnos lacerantes heridas en el ánimo. Una tarde

El miedo de V.Muñoz condena a los reservas Un cabezazo del delantero local Chumbi justo antes del descanso ha apeado al Real Zaragoza del torneo del KO. Un mal planteamiento del técnico Víctor Muñoz (4-1-4-1), probando en la medular a Lolo, Basha y, m

Con sangre entra El Mediterráneo nos devolvió ayer con la marea alta al lugar que, de momento, nos corresponde. Ni más ni menos. Fue un repasito de esos que le dejan a uno cara de bobo y sirve para descubrir las miserias que parecían olvidadas. Porque

La esperanza vuelve a casa El cuerpo sudoroso, la garganta con sabor a madera, el corazón bañado en sangre azul y blanca, el alma ensanchada en las orillas de la pasión. Este es el paisaje que se dibujaba anoche en la mirada del zaragocismo después de

Corazón Hambriento Si aquella tarde de sábado, a la sombra de las oficinas del club, alguien me hubiese dicho que semanas después podría disfrutar de un partido de fútbol como lo hice ayer, no le habría creído. Sin embargo, ayer una enorme sonrisa