
El gol en viento raro Cuando se dice “el último, que apague la luz” se suele decir como broma, sin ninguna intención. Es un dicho. Sin embargo, la tarde del domingo Masca se lo tomó en serio, como el amigo que siempre interpreta las cosas al pie de

Se puede vivir más La luminosa noche de abril que ayer lució en La Basílica se vio oscurecida por dos hechos o situaciones extremadamente negativas. La primera, la posible lesión de Giuliano, que tuvo que retirarse en el minuto 15 cuando su rodilla su

Noche vagabunda El fútbol es un deporte de espacios, de lugares. Incluso de territorios. De hecho, todos los clubes presumen de estadio. Alardean de ser dueños de universos en los que sus muchachos han protagonizado heroicas gestas. De ser los amos de r

Vuelve a mí el futuro A veces la fortuna no se ríe de ti. Ni cae la noche ni hace falta que amanezca en plena tarde. En cierto sentido hay luna llena, aunque el sol luzca sobre la mirada de la afición blanquilla, sorprendida espiándose a sí misma par

Dicen que es verdad Gámez es una libélula de vuelo errático que a veces elige bien dónde atrapar su presa y otras encuentra el vacío. Ha sido así desde que llegó, pero ayer el sol primaveral le indicó el tramo de río donde encontrar su presa y se

Trabajos de fútbol disperso Definitivamente, no es como se empieza, sino como se acaba. Si los primeros cuarenta y cinco minutos fueron la cruz de una anodina moneda que ya nos quema en los bolsillos a todos los zaragocistas, hay que reconocer que la seg

Como aves enjauladas En 2013, hace ahora diez años, Fernando Cáceres le confesó a Chema R. Bravo: “¿Un central que me recuerde a mí? Aún lo estoy buscando”. Esta frase, un bellísimo titular que dibuja con perfil fino la personalidad del Negro,

Dos equipos sin destino Si uno hubiera deseado que ganase el mejor no habría podido cumplir su sueño, porque el mejor en El Alcoraz, ayer, fue ninguno, aunque sí podemos estar de acuerdo en quién fue el peor. No diré su nombre, pero en el corazón de

Dame el día que es paisaje El gaucho Giuliano atravesó las llanuras de la Pampa de norte a sur cabalgando sobre el viento. Recogió el polvo que sus contrarios mordieron hasta llegar a la desembocadura de Asier Riesgo. Ahí, en el punto en que el río d

Ocupado en la agonía La laguna de Gallocanta mide 7 km de largo. Pues bien: si colocásemos una portería de punta a punta ya sabemos de qué estamos hablando. Es un comienzo de crónica torpe, lo sé. Burdo, ordinario, pobre. En cualquier caso, acorde c