Con su vistosa zamarra roja, medias color noche y alternando en su largo recorrido pantalones negros y azules, este popular club futbolístico zaragozano se fundó en 1919, bajo el amparo de la familia Escoriaza y Fabro que muy amante del deporte, decidió crear un club de fútbol con el cual involucrarse y de paso volcar sus ilusiones.
Sus primeros equipos se formaron con trabajadores de la empresa Material Móvil y Construcciones S.A. (M.M.C) quienes después de la jornada laboral se iban a entrenar a unos terrenos pedregosos que había junto a las tapias de los talleres (actualmente Parque Roma) de dicha histórica fábrica de tranvías, máquinas, vagones de tren y todo tipo de material aeronáutico.
En sus inicios participaron en competiciones laborales, siendo tres años consecutivos campeones industriales, pero en 1921 echaron a competir en el campeonato federado, siendo muchas las temporadas peleando, especialmente con el Arenas, en el ámbito del fútbol autonómico.
Para poder albergar a la ingente afición que les seguía cada partido, a principio de los años 40 la S.D. Escoriaza se trasladó a un terreno situado entre la Carretera de Valencia (actualmente Colegio Salesianos), junto a la recién inaugurada Ciudad Jardín. En1943vuelven a trasladar su terreno de juego esta vez a unos terrenos propios situados junto a la Finca Palomar.
Cada partido se convertía en una riada de personas por la Carretera de Madrid en dirección a su campo, gentes de todas las edades y condición social, sin distinción de sexo (las mujeres no pagaban entrada) que acudían fielmente con la ilusión de ver ganar a su equipo.
La temporada 52/53, la que todo buen aficionado no olvidará, fue la culminación de un sueño hecho realidad, compartida por un equipo y su afición (todo el barrio de las Delicias), proclamándose Campeón de Tercera y consiguiendo de esta manera el tan soñado ascenso a Segunda División.
LaS.D. Escoriaza, presidida por D. Benjamín Miñana,se presentó humildemente en el Grupo I de la categoría de plata durante la temporada 53/54, realizando un torneo discreto ante el potencial de adversarios como el Zaragoza, sin dejar nunca de batallar ni de dar la cara en todo momento.
Pese a las ocho victorias y cinco empates conseguidos, el club terminó como colista, retornando a la Tercera División.
Para colmo, se dio la circunstancia de que la industria fue absorbida por la C.A.F., cuya nueva dirección consideró la manutención de un club de fútbol algo superfluo, dando con ello fin a una etapa gloriosa en la cual “los ferroviarios” tocaron el cielo con la yema de los dedos. Ahí queda eso!
Continuará ...