«The Long and Winding Road» es una canción de Paul McCartney publicada en 1970 en el album de los Beatles «Let It Be», que habla de un «largo y tortuoso camino», como la planificación del Real Zaragoza, que lleva siempre al mismo sitio, en este caso a terminar la pretemporada con la Liga ya en juego.
En esta Liga de las Televisiones, que cada año empieza antes, se han jugado tres partidos antes del cierre del mercado de fichajes, y el Real Zaragoza ha sido uno de los equipos que ha llegado al final con más deberes por hacer. Nuestro equipo ha dado más la impresión de estar jugando amistosos que partidos de competición. Jiménez ha tenido que hacer probatinas en muchas posiciones, salvo en la delantera, donde no tiene efectivos para eso. Y es de suponer que habrá podido sacar conclusiones, pero no puntos. Por lo menos en La Romareda.
Nuestro rival del sábado era un Málaga que ha recorrido su propio camino tortuoso en una pretemporada atípica, pero como se suele decir, con dinero chufletes, y tras clasificarse para la fase de grupos de la Champions hicieron fichajes de relumbrón. Alguno de ellos saltó al maltrecho césped de La Romareda para crearnos más de un problema, como el «Conejo» Saviola, uno de esos jugadores que han sonado en muchas ocasiones para venir aquí, pero que cuando vienen lo hacen con el equipo rival. Sin embargo, ninguno de esos fichajes hizo falta. Bastó con un saque de esquina bien lanzado por el ex-zaragocista Eliseu y rematado por el zaragozano Camacho (no hay peor cuña que la de la misma madera) para que el Málaga se llevase los tres puntos.
Para ser justos, el Real Zaragoza hizo méritos para llevarse al menos un empate. Sobre todo en la primera parte, donde Romaric y Wilchez pudieron haber marcado. Pero en el fútbol no cuenta lo que pudiste hacer, sino lo que hiciste. Sin gol, es imposible ganar y muy difícil puntuar. Y este equipo tiene una gran carencia goleadora que no pinta que se vaya a solucionar. Más aún, no nos sobra calidad en el medio campo y sin Apoño, ausente por lesión, parecemos abocados al contraataque como única opción ofensiva.
La pretemporada ya ha acabado y es de esperar que también las probatinas. La plantilla que finalmente se ha conformado es de un nivel muy parecido al que inició la temporada pasada, salvo quizá por la presencia de Alvaro y Apoño en el eje del equipo. Pero las carencias son similares, sobre todo en la delantera, y las incógnitas muchas. Dependemos de que Jiménez sea capaz de volver a hacer un equipo con lo que tiene, pero cabe suponer que nos va a tocar de nuevo sufrir. El largo y tortuoso camino no ha hecho más que empezar.
P.D. Al poco de escribir estas líneas, me entero del sorpresivo fichaje de Movilla en el mercado del paro. Si está en buenas condiciones físicas, como se dice, tendremos alguna opción más de crear juego en el centro del campo, que falta hace.
Por Poyet11
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