La derrota ante el Granada la pasada jornada en el Ibercaja Estadio fue no solo un terrible jarro de agua fría si no la sensación real de que las andanzas por la Liga Hypermotion del Real Zaragoza parecen llegar a su fin y que el descenso a 1ª RFEF es solo cuestión de tiempo.
El Real Zaragoza abría la jornada 38 con la obligación total y absoluta de ganar para tener opciones de poder alcanzar la salvación. Todo lo que no fuese ganar complicaría mucho las cosas tras la derrota en El Alcoraz.
Sabedor de esta situación el Real Zaragoza inició el partido con una determinación que llevaba tiempo sin verse. Se vio a un Real Zaragoza más ofensivo que presionó desde el primer minuto. Sin embargo, pasado el tiempo, el equipo se fue diluyendo. Ya en el minuto 40 el VAR acertaba en anular un gol al Granada que podía haber adelantado al conjunto nazarí.
En la segunda parte el Real Zaragoza lo volvió a intentar. Se observó a un equipo atenazado por los nervios que no solo no conseguía crear peligro si no que tampoco conseguía llegar al área del Granada. Los minutos pasaban con un nervioso Real Zaragoza que no creaba ocasiones de peligro frente a un Granada que parecía sentirse cómodo con un resultado que parecía ser bueno para ellos.
Cuando el partido llegaba a su fin todo indicaba que el Real Zaragoza tendría al menos una ocasión de peligro ante un Granada con 10 jugadores tras la expulsión de Jorge Pascual. Así fue. Rober González se sacó un gran pase a Hugo Pinilla quien, por poco, no consiguió marcar.
El empate parecía ser el resultado definitivo que evidenciaba a un Real Zaragoza incapaz de marcar. Sin embargo, en los últimos segundos de partido, Mawuli y Dani Gómez perdieron de manera absurda un balón para que el Granada hiciese el 0-1 definitivo y que dejaba al Real Zaragoza en la situación más complicada de la temporada.
Por fortuna para el Real Zaragoza los resultados de sus rivales en la lucha por eludir el descenso fueron óptimos. El empate entre Cultural Leonesa y Cádiz y las derrotas de Mirandés y SD Huesca dan aire a un Real Zaragoza que parece incapaz de salvarse por sus propios medios cuando sus rivales le están dando tantas facilidades.
El Cádiz ha sido el encargado de abrir la jornada 39 en el partido correspondiente al Viernes cayendo derrotado ante el Deportivo de La Coruña. Una derrota que beneficia al Real Zaragoza pero, si no empieza a ganar, no servirá de absolutamente nada.
A falta de 4 jornadas para que termine el campeonato el Real Zaragoza ocupa la penúltima posición a 4 puntos de los puestos de permanencia teniendo a Mirandés y SD Huesca un punto por encima. En el mejor de los casos el Real Zaragoza podría quedar a 1 punto de alcanzar puestos de descenso. Pero para ello hay que ganar y esperar que Mirandés y SD Huesca no lo hagan.
El Real Zaragoza viaja esta jornada hasta el estadio de Zorrilla para medirse al Real Valladolid el cual ocupa también la parte media/baja de la clasificación.
El Real Valladolid, si bien ocupa una posición relativamente tranquila, no puede darse por salvado si bien una victoria le dejaría matemáticamente salvado si Mirandés y SD Huesca pierden sus respectivos partidos.
El conjunto pucelano entrenado por el extécnico zaragocista Fran Escribá parece conseguir unos mejores resultados en su estadio que cuando juega fuera de él. Pese al buen momento de su mediapunta Chuki (quien ha sido pieza clave para el Real Valladolid esta temporada) el conjunto pucelano tiene en la parte ofensiva su gran asignatura pendiente ya que, en las últimas 5 jornadas, no ha podido hacer más de un gol.
Para este encuentro David Navarro deja fuera de la convocatoria a Raúl Guti por decisión técnica junto con Cumic, Agada y Aguirregabiria. Keidi Bare regresa a la misma y Tobajas es la gran novedad.
El encuentro de este Sábado es absolutamente crítico. El Real Valladolid necesita ganar para asegurar la permanencia y el Real Zaragoza de igual modo necesita la victoria para, al menos, seguir vivo. Esperemos que no sea ya demasiado tarde.
Por Cuñao