El Real Zaragoza se encuentra prisionero en un laberinto de imposible tránsito en el que sus intrincados pasadizos son una trampa mortal. Pero además el zaragocismo sospecha que el Minotauro es el propio club, que se devora a sí mismo en un extraño ejercicio parecido al suicidio que nadie sabe interpretar.
Ayer el equipo de Sellés, entrenador nuevo en la maldita plaza en que se ha convertido el Ibercaja Estadio, cayó justamente ante un poderoso Depor que no tuvo piedad cuando tuvo que apretar el gatillo. La sensación de desolación es total y se ha apoderado de los jugadores, de la afición y hasta de la ciudad. Las llamas del infierno, de ese del que casi nadie sale, se aproximan y la melena del león ya comienza a sentir de cerca su crepitar.
Un paisaje tenebroso solo iluminado por la luz de la memoria de Jorge Casado, honrada en un acto sencillo que logró construir un abrazo sempiterno del zaragocismo a su familia y amigos. Un paisaje obtuso que acogió, también, la indignación de la afición con el abandono del estadio durante diez minutos en señal de protesta por la lamentable actuación de los gestores.
Sellés tuvo que incluir dos novedades no sé si deseadas: tirar del jovencísimo Gomes porque no le quedan centrales y poner a Moya por Saidu, todavía lesionado. Y con esos pertrechos se aprestó a la batalla ante un Depor poderoso, rico y sobrado de talento que maltrata a sus rivales con su riqueza táctica y su caudal de calidad. Ante él, el Zaragoza solo pudo oponer cierto orden con el que contrarrestar las lucidas combinaciones, los precisos tiralíneas y los envidiables gestos técnicos de los jugadores gallegos.
En medio de semejante selva futbolística donde la abundancia de juego caía del lado visitante, el equipo de Sellé vivió dos experiencias de rango esperanza. La primera un gol de Guti que no subió al marcador por fuera de juego de Cuenca. Una pena, porque la jugada había sido buena y habría significado un bonus muy necesario en el alma zaragocista. Pero sin duda la que tuvo que haber sido buena y no lo fue por impericia y falta de calidad fue la de Moya. Un balón volado por Insua lo mató Guti con el pecho para que Francho filtrara un buen pase que le cayó al ocho blanquillo. Lástima, porque el jugador extremeño no era el indicado para jugársela. Su mano a mano, de 1º de delantero, lo ejecutó torpemente y se lo sacó Germán Parreño con su pie izquierdo.
Habría sido mucho premio para poco mérito, pero no estamos para ponernos estupendos. No importaba que el Depor ya hubiera dispuesto de varias situaciones favorables. Lo único sustancial es ganar, ya da igual cómo, si es que alguna vez esto fue importante. Por resumir. Tenemos anotado un chut de Mella desde lejos, con parada de Adrián. También, otra de Soriano después de un slalom de Yeremai a la que respondió de nuevo Adrián. Poco después Loureiro lo intentó y su disparo salió fuera por poco. Y aun podemos recordar aquel chut de Yeremay que casi besa la escuadra de Adrián, por no hablar de la ocasión de Noubi que desbarató el portero hispano-argentino con su mano respondona.
Como vemos, llegar al descanso con empate a cero era una buena noticia, sobre todo si acordamos que perder a Cuenca, lesionado, es una mala nueva. No está el equipo sobrado de verticalidad y descaro y eso nos lo ofrece el zaragozano cada tarde.
La vuelta al campo tras la ducha anunció una nueva energía en el equipo blanquillo. Los primeros minutos nos regalaron a un Zaragoza muy activo, pundonoroso y con gestos de rasmia desbocada. Seguramente en la caseta los chicos recibieron algo más que fruta y masaje. Fueron unos cinco o seis minutos agitados y barnizados de una moderada dosis de amor propio. Aproximaciones por banda izquierda, con Valery en modo jugador de nivel, y abundancia de juego en el interior. Solo un problema: enfrente estaba el Depor.
Cuando había un cierto viento de cola llegó una falta en el pico del área local. Su ejecución, perfecta, fue la razón del 0-1. Yeremay se la dio a Soriano y este condujo el balón para acomodarlo y lanzar un chut curvo y acerado que le rompió la escuadra a Adrián. Fue un bofetón del que el equipo aragonés trató de recuperarse a base de corazón, pero la concreción de sus acciones es muy baja.
Una jugada embarullada y un chut de Valery es lo único que registramos. Muy poco. Y muy poco valioso. Quizás era el momento de modificar el equipo y eso pensó Sellés. Metió en el campo a Bazdar y Kodro por Soberón y Guti, pero de nada sirvió. A los pocos minutos Yeremay se quedó un balón en su campo, se lo regaló a sí mismo con una espuela y comenzó una frenética carrera en la que superó al jovencísimo Gomes. Cuando llegó ante Adrián no hizo lo que habría hecho el 95% de los mortales. No. El canario se sacó un taconazo de su maleta de recursos y el bombón lo recogió Mella quien, con algo de fortuna, batió a Adrián. Dolió el gol y dolió la jugada. Duele este Real Zaragoza. Mucho.
De ahí al final sufrimiento, angustia, desazón. Y estado de búsqueda de horizontes posibles.
Real Zaragoza:
A. Rodríguez; Aguirregabiria (J. Sebastián, 83′), Gomes, Insua, Pomares; Raúl Guti (Kodro, 68′), Francho, Toni Moya; Valery (Paulino, 83′), Cuenca (Pau Sans, 36′), M. Soberón (Baždar, 68′).
RC Deportivo Coruña:
Germán; Mella, Nouibi, Loureiro, Comas (Barcia, 80′), Quagliata; Villares, Gragera, Mario Soriano (Luismi, 79′); Yeremay (Herrera, 87′) Eddahchouri (Stoichkov, 67′).
Goles:
Mario Soriano (M.54, 0-1). Mella (M.72, 0-2).
Árbitro:
Sr. Saúl Ais Reig. Amonestó a M. Soberón por parte local y a Comas por parte visitante.
Adrián: 3. Detuvo y contuvo.
Aguirregabiria: 1. Superado en su banda.
Insua: 1. La velocidad es su enemiga.
Gomes: 2. Correcto y cumplidor. La jugada de Yeremay, imposible.
Pomares: 1. Cumple en defensa pero es hueco en ataque.
Francho: 2. Luchó y trabajó.
Moya: 1. Falló un gol claro. No gobernó.
Guti: 2. Buscó el enganche. Se desgastó.
Cuenca: 2. Busca la vertical y la discute.
Soberón: 1. Le falta determinación. No conecta, no conectan.
Valery: 2. Bullidor y presente en el juego.
Pau Sans: 1. Se atornilló a la banda. No se vinculó.
Bazdar: 1. Nada protagonista.
Kodro: 1. Ausente. No aportó.
Paulino: S. C.
Juan Sebastián: S. C.
por arrúa 10 (Real Zaragoza, Aire Azul)
@japbello