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14 de mayo de 2008
14/4/2008.- El 1 de agosto
de 1914 el Endurance partía de Londres rumbo al Antártico con 28 hombres
a bordo bajo el mando de Ernest Shackleton. La Expedición tenía como
objetivo atravesar la Antártida. Pero el Endurance no pudo completar
con éxito su misión porque el barco quedó atrapado en los hielos.

El navío les sirvió de refugio durante meses, e incluso durante ese
tiempo la tripulación del Endurance jugó el primer partido de fútbol
disputado en la Antártida. Pero la propia presión de los hielos hizo
zozobrar al barco, y la expedición hubo de cambiar su objetivo inicial
por el de la supervivencia. Tuvieron que abandonar el barco y viajar,
primero en trineos y después en témpanos de hielo a la deriva, tratando
de acercase a alguna tierra habitada. Finalmente, cuando esto también
fue imposible, se vieron obligados a hacerse a la mar en tres botes
del Endurance que habían conservado. Consiguieron llegar a la isla
Elefante y después, el capitán de la expedición, junto a sus hombres
más capacitados se hicieron nuevamente a la mar hasta llegar a la Isla
Georgia del Sur a más de mil kilómetros. El 30 de agosto de 1916 todos
los hombres fueron rescatados y puestos a salvo, y aunque algunos se
encontraban en situación límite, ninguno de ellos perdió la vida.
Hacía mucho tiempo que el mundo los había llorado por muertos.
Hoy le pedimos
a nuestros hombres una gesta similar. Que hagan sobrevivir a un equipo
al que muchos han dado por “muerto”. Pedimos a Manolo Villanova
que se convierta en Ernest Shackleton. Le pedimos que elija a los mejores
de sus hombres y los convenza de que la voluntad humana no tiene límites
cuando toda la tripulación rema en la misma dirección y se hace causa
común. Hace mucho tiempo que quedaron atrás los grandes objetivos
europeos. Hoy lo que está en juego es la supervivencia misma. Les pedimos
a nuestros jugadores que el partido de Mallorca no sea el último del
Real Zaragoza en primera división. Les pedimos que conviertan el ONO
Estadium en nuestro particular Endurance y a Mallorca en nuestra Georgia
del Sur para que ese partido pueda ser recordado como la epopeya zaragocista
más grande de sus 76 años de historia. Hay que creer que la victoria
es posible. Es necesario convencerse. Durante varios partidos la afición
se ha desplazado masivamente con el equipo. Quizá en esta ocasión
no serán muchos los zaragocistas que viajen hasta Mallorca. Pero yo
pido a los jugadores que sean conscientes de que estamos tras ellos
empujándolos hacia la portería rival. Nos debéis una alegría y vais
a ganar el partido más importante de nuestras vidas. Salid convencidos,
porque cuando ya parece que está todo perdido, la victoria es la vida.
Vosotros podéis cambiar el destino. Comandante Villanova, lo fiamos
todo a tu sabiduría, experiencia y zaragocismo.¡Vamos Zaragoza!
Pásalo.
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